Anfibio mexicano con tres branquias

Anfibio mexicano con tres branquias

Salamandra tigre

¿Alguna vez has querido tener un cachorro? Son tan bonitos, pequeños y peludos. Es divertido jugar con los cachorros. Si preguntas a tu familia, puede que te digan algo así como: «Los cachorros no son cachorros para siempre». Eso es cierto. Los cachorros crecen y se convierten en perros adultos. Si buscas una mascota que siga siendo un bebé para siempre, ¡tenemos un animal para ti!

El ajolote, también conocido como pez caminante mexicano, es un anfibio originario de las aguas cercanas a Ciudad de México. Estas criaturas tienen una rara habilidad. Pueden permanecer en estado larvario toda su vida. Mientras que otros anfibios crecen y abandonan el agua para vivir en tierra firme, la mayoría de los ajolotes siguen siendo bebés toda su vida.

Si los ajolotes viven toda su vida en el agua, ¿no son peces? Algunos podrían pensar que sí, pero no es cierto. En raras ocasiones, los ajolotes maduran. Estos ajolotes abandonan el agua y viven en tierra. Por su capacidad de crecer y salir del agua, los expertos clasifican a los ajolotes como anfibios. Cuando los ajolotes crecen, los llamamos salamandras mexicanas.

Estado de conservación del ajolote

Según la leyenda azteca, el primer ajolote era un dios que cambió de forma para evitar ser sacrificado. La sigilosa transformación de salamandra terrestre a una forma totalmente acuática no salvó de la muerte a las generaciones posteriores. Los aztecas comían ajolotes. Cuando estos animales eran comunes, se podían comprar como alimento en los mercados mexicanos.

El ajolote es un tipo de salamandra, que es un anfibio. Las ranas, los tritones y la mayoría de las salamandras sufren una metamorfosis para pasar de la vida en el agua a la vida en la tierra. El ajolote es inusual porque no sufre una metamorfosis ni desarrolla pulmones. En su lugar, el ajolote sale de los huevos y adquiere una forma juvenil que crece hasta convertirse en su forma adulta. Los ajolotes conservan sus branquias y residen permanentemente en el agua.

Un ajolote maduro (de 18 a 24 meses en la naturaleza) mide entre 15 y 45 centímetros. Un ejemplar adulto pesa entre 2 y 8 onzas. El ajolote se parece a otras larvas de salamandra, con ojos sin párpados, una cabeza ancha, branquias con volantes, dedos largos y una cola larga. Los machos tienen una cloaca hinchada y recubierta de papilas, mientras que las hembras tienen un cuerpo más ancho y lleno de huevos. Las salamandras tienen dientes vestigiales. Las branquias se utilizan para respirar, aunque a veces los animales tragan aire de la superficie para obtener oxígeno adicional.

Ajolote negro

Aunque se pueden encontrar imágenes de ajolotes blancos o rosa pálido cuando se navega por Internet, suelen ser ejemplares en cautividad y, por lo general, son raros, dice la bióloga conservacionista Jeanne McKay. En realidad, la especie es más comúnmente de color marrón oscuro o verde oliva cuando se encuentra en la naturaleza. Foto de I.G. Bride

La salamandra adulta que aparece en la foto tiene extremidades y dedos cortos, y branquias que brotan de la cabeza, características típicas de las larvas de anfibios. Pero esta especie, conocida como ajolote, es conocida por conservar estos rasgos larvarios incluso después de alcanzar la madurez sexual.

«Los axolotl presentan neotenia, lo que significa que alcanzan la madurez sexual sin sufrir metamorfosis», explica por correo electrónico Jeanne McKay, bióloga conservacionista e investigadora asociada honoraria de la Universidad de Kent (Reino Unido). «La neotenia está presente en todas las familias de salamandras y se ha atribuido que sirve como mecanismo de supervivencia», porque los adultos con características larvarias pueden reproducirse mejor y vivir en hábitats con menor calidad o cantidad de alimento que las salamandras maduras que han perdido esas características.

Regeneración del ajolote

El ajolote es un tipo de anfibio, concretamente una salamandra, que no se metamorfosea de forma natural. Normalmente, los anfibios tienen branquias y viven bajo el agua cuando son jóvenes, pero luego pierden las branquias, desarrollan pulmones y viven en tierra cuando son adultos.

Los axolotl también desarrollan pulmones. Aunque su principal método de respiración es a través de las branquias, ocasionalmente utilizan los pulmones para respirar el aire de la superficie del agua. Como viven en el agua toda su vida, siempre tienen cola y patas palmeadas para nadar.

Comen casi todo lo que pueden atrapar, incluidos peces, gusanos, moluscos e incluso insectos en la superficie del agua. Son presa de la perca y la tilapia, ambas especies invasoras, así como de las aves.

Los axolotl también se encuentran en los laboratorios de investigación. Se estudian porque, al igual que otras salamandras, el ajolote tiene la extraordinaria capacidad de regenerar las partes del cuerpo que le faltan. Eso significa que si un ajolote pierde una pata o una cola, le volverán a crecer, incluidos los huesos, los músculos y la piel. También pueden regenerar órganos, algo que los científicos esperan poder aplicar a los humanos algún día.

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