Imágenes de tumores en los perros

Imágenes de tumores en los perros

Fotos de crecimientos en la piel del perro

En el Hospital Veterinario Lombard, entendemos que su compañero canino no es sólo una mascota, sino que es un miembro de la familia muy querido. El vínculo mutuo de amor y lealtad entre ustedes puede hacer que un diagnóstico de cualquier forma de cáncer canino sea muy difícil de escuchar. Nuestros veterinarios y personal de apoyo son empáticos, compasivos y están formados para centrarse en los aspectos emocionales y médicos del cáncer de perro.

A diferencia de muchas otras especies de animales, los perros son susceptibles de padecer los mismos tipos de cáncer que los humanos. El cáncer está causado por el crecimiento incontrolado de células en el cuerpo. Estas células pueden originarse en cualquiera de los tejidos del cuerpo. Si no se detecta y detiene a tiempo, el cáncer puede expandirse y conectarse con los sistemas circulatorio o linfático, y también puede extenderse e infectar otros tejidos del cuerpo. El cáncer canino es la principal causa de muerte en perros de 10 años o más. Sin embargo, la mitad de los cánceres en perros son tratables si se detienen en sus primeras fases.

Algunos signos de cáncer en los perros son fáciles de detectar y otros no. Los signos de cáncer en los perros pueden variar mucho en función de una serie de factores. Sin embargo, la siguiente lista identifica algunos de los signos más comunes de cáncer en los perros:

Fotos de tumores de mastocitos en perros

Los tumores espinales son proliferaciones celulares benignas o malignas que pueden dar lugar a la compresión o invasión de la médula espinal, las meninges, los tejidos blandos paraespinales y/o las raíces nerviosas, y pueden estar asociados a signos clínicos de disfunción y dolor de la médula espinal (1, 2). Los tumores espinales pueden ser primarios, surgiendo de los tejidos espinales, durales o paraespinales, o secundarios, tras una metástasis de otras localizaciones (1, 2). En función de la localización anatómica, la neoplasia espinal también puede clasificarse como extradural, intradural-extramedular o intramedular (2).

Con el creciente uso de modalidades de imagen transversal como la tomografía computarizada y la resonancia magnética (RM), la neoplasia espinal extradural está siendo cada vez más reconocida y tratada (2). La identificación del origen y la extensión de un tumor es importante para la planificación quirúrgica y/o la planificación de la radioterapia (1). La elección del tratamiento variará en función del tipo de tumor, habiéndose descrito la resección quirúrgica junto con quimioterapia y/o radioterapia para los tumores óseos primarios y el linfoma espinal, mientras que la radioterapia y/o la quimioterapia se han descrito en el tratamiento del tumor de células plasmáticas y el mieloma múltiple (1, 2, 23-25). El pronóstico depende de la extensión de la resección local y de la infiltración espinal, del daño medular antes y durante la cirugía, del nivel de experiencia del cirujano y del tipo de tumor (1). Múltiples informes de casos individuales y pequeñas series de casos han descrito las características de imagen de varios tipos de neoplasias espinales en gatos y perros, a menudo combinando tumores extradurales, intradurales-extramedulares e intramedulares; sin embargo, actualmente se carece de una gran serie de casos que comparen las características de imagen de los tumores extradurales con diagnósticos confirmados (1, 26-32).

Fotos de histiocitoma en perros

No es raro encontrar bultos y protuberancias en los perros. Los crecimientos y las masas pueden aparecer en los perros a cualquier edad, pero se encuentran entre los problemas de salud más comunes que se observan en los perros mayores. Como propietario de un perro, es útil conocer los diferentes tipos de bultos que puede encontrar. Cualquier masa o crecimiento persistente e inusual debe hacer que llame a su veterinario.

La mayoría de los veterinarios llamarán crecimiento, masa o tumor a cualquier bulto o protuberancia desconocida. En general, los términos pueden usarse indistintamente, pero la mayoría de los veterinarios evitan la palabra tumor a menos que se haya determinado que la masa es un tipo de cáncer.

Los quistes sebáceos son tipos comunes de quistes cutáneos que contienen sebo, un material espeso y aceitoso que normalmente se encuentra en la piel alrededor de los folículos pilosos. Estas masas pueden encontrarse en cualquier parte del cuerpo. Los quistes sebáceos son benignos, pero también pueden confundirse con un tumor maligno llamado adenocarcinoma de las glándulas sebáceas o con una masa benigna llamada adenoma de las glándulas sebáceas.  Si el quiste no molesta a su perro, su veterinario podría dejarlo estar, pero un quiste puede extirparse quirúrgicamente si es necesario. Una vez extirpado, el quiste debe enviarse al laboratorio para que un patólogo veterinario pueda determinar si se trata, efectivamente, de un quiste sebáceo o de un adenoma o adenocarcinoma que puede requerir más tratamiento.

Cómo tratar los tumores del perro en casa

En los perros, el tipo de cáncer más común son los tumores de la piel y de los tejidos que se encuentran bajo la piel, conocidos como subcutis. Estos tumores representan entre el 40 y el 60 por ciento de los tumores caninos. Este artículo se centrará estrictamente en los tumores cutáneos benignos.

Los tumores de células basales provienen de las células basales que se encuentran dentro de la piel. Se encuentran con mayor frecuencia en los caninos de edad avanzada. Estos tumores se presentan a menudo como nódulos solitarios que pueden ser pedunculados o de base amplia. La mayoría de las veces, estos tumores se localizan en el cuello, el hombro o la cabeza del canino y suelen estar pigmentados. Por ello, a menudo se confunden con un melanoma. Para recibir un diagnóstico preciso, es necesario realizar una biopsia de los tejidos del tumor y examinarlos al microscopio. El tratamiento recomendado es la extirpación quirúrgica amplia. En algunos casos, puede ser necesario que el perro se someta a quimioterapia y/o radiación. Las razas con mayor riesgo de padecer tumores de células basales son los caniches y los cocker spaniels.

Este tipo particular de tumor proviene de las glándulas de células ceruminosas (cerumen) en el canal auditivo anal. Típicamente, estos tumores son pequeñas masas pedunculadas. Generalmente se localizan cerca del tímpano y son de color marrón. Los síntomas son muy similares a los de las infecciones crónicas del oído. Para diagnosticar los adenomas de las glándulas ceruminosas, será necesario examinar las células del tumor al microscopio. El tratamiento consistirá en la resección de todo el conducto auditivo externo, y a menudo es necesario aplicar quimioterapia y radiación.

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