Como se comunican los tiburones

Como se comunican los tiburones

Escribir sobre el tiburón

La comunicación entre los animales es un tema que todavía se está investigando, sobre todo por el significado impreciso de la palabra «comunicación» en este contexto. Pero en resumen, es cierto que algunas especies animales utilizan su inteligencia y sus sentidos para avisar, prevenir y encontrar una pareja con la que aparearse; esto significa que pueden comunicarse de una manera muy particular.

En el caso de los tiburones, se sabe que han mostrado curiosidad y tendencia al juego y pueden comunicarse para defender o compartir la comida utilizando sus sentidos de la vista, el oído, el olfato y la electropercepción. La razón más significativa que tienen para hacer esto es su necesidad de conseguir un compañero.

Hay un problema que impide la observación de los tiburones para estudiar sus hábitos comunicativos y es que muchos individuos son criaturas solitarias. La mayoría puede detectar bajas frecuencias de sonido y débiles señales eléctricas detectadas por sus ampollas de Lorenzini.

Los tiburones viven en grupos llamados «cardúmenes», y es habitual que se comuniquen entre sí mediante la vista o arqueando el cuerpo. Este tipo de comunicación es habitual en el tiburón gris de arrecife (Carcharhinus amblyrhynchos), que también percibe su entorno gracias a su excelente olfato y a su agudo oído.

Clasificación de los tiburones

Otros nombres del tiburón ballenaEn español se le conoce como «pez dama», que significa «dama de los peces».    En Taiwán se le apoda «tiburón tofu» por el sabor y la textura de su carne, un indicador de por qué la conservación puede ser un problema allí. Véase el capítulo 2 de la Guía de Campo del Tiburón Ballena: Conservación del Tiburón Ballena – Todo lo que necesita saber para saber más sobre los tiburones ballena y Taiwán.

Otras especies relacionadas con el tiburón ballenaEl tiburón ballena pertenece al orden  Orectolobiformes o tiburones alfombra. Los siguientes tiburones también pertenecen a este orden:  El tiburón wobbegong con borlas (Eucrossorhinus dasypogon), el tiburón bambú con manchas blancas (Chiloscyllium plagiosum), el tiburón nodriza (Ginglymostoma cirratum), el tiburón ciego (Brachaelurus waddi) y el tiburón alfombra con collar (Parascyllim collarae).

LOS PEQUEÑOS OJOS DEL TIBURÓN BALLENA PUEDEN CERRARSE, GIRAR E INCLUSO METERSE EN LA CABEZA. UN ESPEJO DETRÁS DE SU RETINA, COMO LOS GATOS, LES AYUDA A VER CON POCA LUZ. IMAGEN GRACIAS A SIMON J. PIERCE PHD, CIENTÍFICO Y FOTÓGRAFO DE LA VIDA MARINA.

Por su asombroso tamaño, el tiburón ballena es a la vez la mayor especie de tiburón y la mayor especie de pez que existe en la actualidad, y su coloración hace que los tiburones ballena sean muy fáciles de identificar.  En la parte superior y los lados de su cuerpo, el tiburón ballena es de color grisáceo, con una serie de manchas y rayas blanquecinas y amarillas que le dan su distintivo aspecto de tablero de ajedrez. La cabeza del tiburón ballena es ancha y plana.  Su boca, de casi 1,5 m de ancho, está situada casi en la parte delantera de la cabeza, no en la parte inferior de la cabeza y el hocico, como en el caso de otras especies de tiburones, y está recubierta de 300 filas de dientes diminutos, ninguno de los cuales se utiliza para morder o masticar a sus presas, ya que los tiburones ballena se alimentan por filtración. Tienen unos pequeños barbos en el hocico que les ayudan a oler. Esta especie de tiburón tiene dos aletas dorsales: una más grande, situada a unos 2/3 de la espalda, lejos de la cabeza, y otra más pequeña, más atrás, cerca de la aleta caudal. El lóbulo superior de la aleta caudal es mayor que el inferior.  Como todos los tiburones, utilizan branquias para respirar.  Los tiburones ballena tienen cinco grandes branquias situadas encima y delante de sus aletas pectorales. También tienen espiráculos, o hendiduras branquiales especiales, situados detrás de sus ojos.    A ambos lados de la parte superior del cuerpo, hay tres crestas horizontales y paralelas que comienzan en las branquias y terminan en la segunda aleta pectoral.

Investigación sobre los tiburones

La comunicación entre los animales es un tema que sigue en investigación, sobre todo por el significado impreciso de la palabra «comunicación» en este contexto. Pero en resumen, es cierto que algunas especies animales utilizan su inteligencia y sus sentidos para avisar, prevenir y encontrar una pareja con la que aparearse; esto significa que pueden comunicarse de una manera muy particular.

En el caso de los tiburones, se sabe que han mostrado curiosidad y tendencia al juego y pueden comunicarse para defender o compartir la comida utilizando sus sentidos de la vista, el oído, el olfato y la electropercepción. La razón más significativa que tienen para hacer esto es su necesidad de conseguir un compañero.

Hay un problema que impide la observación de los tiburones para estudiar sus hábitos comunicativos y es que muchos individuos son criaturas solitarias. La mayoría puede detectar bajas frecuencias de sonido y débiles señales eléctricas detectadas por sus ampollas de Lorenzini.

Los tiburones viven en grupos llamados «cardúmenes», y es habitual que se comuniquen entre sí mediante la vista o arqueando el cuerpo. Este tipo de comunicación es habitual en el tiburón gris de arrecife (Carcharhinus amblyrhynchos), que también percibe su entorno gracias a su excelente olfato y a su agudo oído.

Cómo se comunican los tiburones con los humanos

Muchos tienen varias filas de dientes y pueden perder y sustituir miles de dientes a lo largo de su vida. Como depredadores, los tiburones desempeñan un papel vital en la salud de los ecosistemas marinos: al comer peces, ayudan a crear un equilibrio en la cadena alimentaria.

Todos los tiburones tienen un «sexto sentido» que les ayuda a localizar a su presa durante la fase final del ataque: las «amupllas de lorenzini» se encuentran en el hocico de los tiburones y pueden percibir los campos eléctricos emitidos por los animales del agua circundante.

Los tiburones existen desde hace más de 400 millones de años, mucho antes que los dinosaurios. Como sus esqueletos están hechos de cartílago (como nuestras narices) en lugar de huesos, no dejan fósiles como otros animales, pero se han encontrado dientes de tiburón fosilizados.

Su hogar en el océano también está en peligro. Desde el cambio climático que calienta el agua -afectando tanto a los hábitats como a las presas y a los cambios de población de los tiburones- hasta la contaminación por plásticos, que pueden provocar enredos o ser ingeridos, especialmente por los tiburones filtradores.

Todos podemos poner de nuestra parte para reducir el uso de plásticos, aumentar el reciclaje y limpiar la contaminación por plásticos. Y todos podemos colaborar en la lucha contra el devastador cambio climático, que afecta tanto a las personas como a la fauna.

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