Como vivir mas de 900 años

Como vivir mas de 900 años

La esperanza de vida en tiempos de jesús

Muchos lectores de la Biblia se sienten desconcertados al leer las genealogías del Génesis. En ellas se describen patriarcas que vivieron cientos y cientos de años. Adán vivió hasta los 930 años. Su hijo Set, 912. Matusalén 969. Noé 950. ¿Qué está pasando aquí? ¿Los antiguos escritores de la Biblia simplemente imaginaron estas vidas increíblemente largas? Esto parece ser el caso, ya que la gente hoy en día sólo vive hasta los 70 u 80 años, a menudo con la ayuda de la medicina moderna. Estos largos periodos de vida deben ser míticos, ¿verdad? Pues… tal vez no. Ciertas razones convincentes para creer que los autores bíblicos registraron la larga vida real de estos patriarcas han persuadido a los genetistas entrenados a tomar estos números del Génesis al pie de la letra[1].

La extraordinaria imagen de estos años de vida sólo surge al trazarlos en un gráfico. Después de todo, una imagen vale más que mil palabras. Sólo entonces vemos que el promedio de vida de estos patriarcas que vivieron antes del Diluvio vivió un promedio de 912 años. Después del Diluvio, sus vidas empezaron a declinar sistemáticamente, siguiendo lo que los biólogos conocen como una «curva de decaimiento biológico». Es poco probable que una lista mítica de edades siga una curva tan predecible y exponencialmente decreciente. Noé, que fue el décimo desde Adán, vivió durante el Diluvio y murió a la edad de 950 años. El hijo de Noé, Sem, vivió 600 años; su nieto, 438 años. Cinco generaciones después de Noé, la esperanza de vida disminuye hasta los 200 años. Abraham, que fue 10 generaciones después de Noé, vivió hasta los 175 años. También tenemos a Jacob, cuando tenía 130 años, declarando al Faraón que no había vivido tanto como sus antepasados. Jacob murió más tarde a los 147 años. Varias generaciones después tenemos a Moisés, que vivió sólo 120 años.

Por qué no vivimos tanto como en los tiempos bíblicos

Para muchos, la idea de que los hombres vivieron una vez durante varios siglos suena a ficción. No se lo toman más en serio que «La lista de reyes sumerios», que dice en parte: «Cuando la realeza fue bajada del cielo, la realeza estuvo (primero) en Eridu. (En) Eridu, A-lulim (se convirtió) en rey y gobernó 28.800 años. Alalgar gobernó 36.000 años. Dos reyes (así) la gobernaron durante 64.800 años».

Aunque no da cifras tan fantásticas, la Biblia indica que hubo una época en la que los hombres vivían mucho más tiempo que hoy. Por ejemplo, leemos que Adán, Seth, Enosh, Kenan, Jared, Matusalén y Noé vivieron más de 900 años cada uno. (Gn. 5:5, 8, 11, 14, 20, 27; 9:29) ¿Era realmente así?

Una persona podría razonar: «¿Cómo es posible que los hombres de la antigüedad hayan vivido durante siglos, cuando hoy en día son muy pocos los que llegan a los cien años de edad? Es imposible». A este respecto, cabe señalar que nadie puede decir en qué momento la duración de la vida humana llega a su límite final. La Encyclopædia Britannica (edición de 1976, Macropædia, Vol. 10, p. 911) afirma: «Se desconoce la duración exacta de la vida humana, aunque es de suponer que existe una duración máxima para la raza humana establecida en el material genético». A primera vista, esta afirmación parece irracional. Seguramente ningún ser humano puede vivir 1.000 años. Aunque todos estén de acuerdo en que la probabilidad de que un individuo viva 1.000 años es infinitesimal, no hay ninguna prueba científica de que esta afirmación sea o no cierta.»

Por qué no vivimos más tiempo

La palabra adam también se utiliza en la Biblia como pronombre, individualmente como «un humano» y en sentido colectivo como «la humanidad»[2] El Adán bíblico (el hombre, la humanidad) es creado a partir de adamah (la tierra), y el Génesis 1-8 hace un juego considerable del vínculo entre ambos, ya que Adán es alejado de la tierra por su desobediencia[3].

La opinión mayoritaria entre los estudiosos es que el libro del Génesis data del periodo persa (siglos V y IV a.C.),[4] pero la ausencia en el resto de la Biblia hebrea de todos los demás personajes e incidentes mencionados en los capítulos 1-11 del Génesis, (Adán sólo aparece en los capítulos 1-5, con la excepción de una mención al principio de los Libros de las Crónicas donde, como en el Génesis, encabeza la lista de los antepasados de Israel[5]) ha llevado a una considerable minoría a la conclusión de que el Génesis 1-11 fue compuesto mucho más tarde, posiblemente en el siglo III a.C.[6]. [6]

La Biblia utiliza la palabra אָדָם (‘adam ) en todos sus sentidos: colectivamente («humanidad», Génesis 1:27), individualmente (un «hombre», Génesis 2:7), sin especificar el género («hombre y mujer», Génesis 5:1-2), y masculino (Génesis 2:23-24). [En Génesis 1:27, «adam» se utiliza en sentido colectivo, y la interacción entre el «Adán» individual y el «género humano» colectivo es un componente literario principal de los sucesos que ocurren en el Jardín del Edén; los significados ambiguos incrustados en los términos morales, sexuales y espirituales de la narración reflejan la complejidad de la condición humana. [Génesis 2:7 es el primer verso en el que «Adán» adquiere el sentido de un hombre individual (el primer hombre), y el contexto de sexo está ausente; la distinción de género de «adam» se reitera después en Génesis 5:1-2 al definir «macho y hembra»[2].

¿puede el ser humano vivir 300 años?

Uno de los mayores misterios de la Biblia es la duración de la vida de sus personajes. De hecho, ¿puede una persona vivir más de novecientos años, como Adán o Eva? Si quieres saber sobre el hombre más viejo de la Biblia y quién es, sigue leyendo. Será interesante conocer los nombres.

Según la Biblia, Matusalén es el hombre más longevo, ya que murió a la edad de 969 años. Se le menciona en el libro del Génesis como hijo de Enoc, padre de Lamec y abuelo de Noé.

Jared es el segundo hombre más viejo de la Biblia y es un descendiente de sexta generación de Adán y Eva. Su padre era Mahalalel y aunque tuvo otros hijos e hijas, sólo uno de ellos, Enoc, es nombrado en la Biblia

Seth es el tercer hijo de Adán y Eva, que nació después del asesinato de su hermano Abel. Es el primer hijo de la línea de descendientes patrilineales de Adán y Eva que lleva al nacimiento de Noé. Seth y sus hermanos, Caín y Abel, son los únicos hijos de Adán y Eva que se nombran en la Biblia.

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