Los mejores caballos del mundo

Los mejores caballos del mundo

Caballo hackney

Hay caballos de todas las formas y tamaños, y las distintas razas tienen cualidades diferentes, pero una de las más importantes y apreciadas es la calidad de la velocidad. No es de extrañar, pues, que muchas razas se hayan desarrollado con la velocidad como objetivo principal.

Sin embargo, la velocidad de un caballo no sólo se refiere a la velocidad máxima que puede alcanzar, sino que el ritmo de un caballo puede medirse de varias maneras, incluyendo las distancias cortas, las distancias más largas y cuando tira de un carruaje.

El Akhal-Teke, una de las razas de caballos más antiguas del mundo, es originario de lo que hoy es Turkmenistán. Desciende del caballo turcomano, una raza ya desaparecida de la misma zona, y se cría por su resistencia. Esto significa que son capaces de recorrer grandes distancias en el menor tiempo posible.

Poseen un temperamento ardiente, que los hace difíciles de manejar para propietarios o jinetes inexpertos, pero también son capaces de formar un fuerte vínculo con alguien que conocen bien. Por esta razón, durante mucho tiempo han sido apreciados como caballos de guerra y de carreras de larga distancia. Hoy en día, también rinden bien en pruebas como la doma, el salto de obstáculos y el concurso completo.

Appaloosa

Además de su fuerza y belleza, hay un rasgo que destaca en algunos caballos: la velocidad. Con más de 300 razas de caballos, puede ser difícil elegir la mejor para las competiciones. Según el deporte y la raza, un caballo puede ser apropiado para varios tipos de competición. Cada una de las razas de caballos mencionadas a continuación es la más rápida en su deporte. Entonces, ¿cuál es el caballo más rápido del mundo? Como aprenderá a continuación, todo depende de la actividad y la cría.

La raza de caballos Akhal-Teke es especialmente única gracias a su característico pelaje metálico. Este color se debe a la falta de centros opacos en sus mechones de pelo, que refractan la luz y provocan un brillo. Los caballos de color crema pueden parecer dorados, mientras que los plateados tienen más bien un brillo plateado.

La raza Akhal-Teke es la más rápida de las razas de caballos y muestra una extraordinaria habilidad en las competiciones de larga distancia. Su resistencia les permite seguir adelante en cualquier carrera. La doma y el salto de obstáculos también son actividades en las que estos caballos destacan.

Holandés de sangre caliente

Cuando se trata de elegir las mejores razas de caballos del mundo, no hay una respuesta definitiva: con más de 300 razas de caballos para elegir, es una tarea casi imposible. Sin embargo, hay algunas razas de caballos que han robado el corazón de muchos jinetes, y son las que destacamos hoy.

Esta raza de caballos de sangre caliente es más conocida por su destreza en las carreras, ya que su velocidad y agilidad la convierten en un popular caballo de carreras. Aunque el caballo Pura Sangre suele encontrar su lugar en las pistas de carreras, este brioso equino es también una opción habitual para disciplinas como la doma y el salto de obstáculos.

El caballo cuarto de milla americano, campeón de carreras de corta distancia, debe su nombre a su velocidad en distancias de un cuarto de milla o menos. A menudo se le ve en rodeos, espectáculos ecuestres y ranchos americanos, y la raza es conocida por su agilidad y velocidad, así como por su carácter apacible y leal. Una opción popular para jinetes de todos los niveles, el caballo cuarto de milla americano es una de las razas equinas más populares de Estados Unidos: su registro de raza, la American Quarter Horse Association, es el mayor del mundo.

Caballo frisón

Cuando se habla de hándicap, siempre se tiene la impresión de que lo que cuenta a la hora de establecer los pesos es el número de victorias que han tenido los caballos, y al diablo con la habilidad, o esa cosa tan curiosa llamada Peso por Edad.    Un caballo que ha ganado 4 veces recibe el peso de un caballo que ha ganado 7 veces en un hándicap, y eso es todo.    El efecto acumulativo de años de exposición a las carreras de peso fijo y a los hándicaps de carrera parece haber acabado con cualquier pensamiento creativo que hubiera en los círculos de carreras y de cría sudafricanos.

La última ocasión pública en la que se pronunciaron algunas palabras sensatas (y también otras menos sensatas) sobre el hándicap, fue en 1973 (!), en una conferencia sobre programación y hándicap, convocada por la Asociación de Propietarios y Entrenadores de África del Sur.    Entre los temas que se debatieron estaban si las carreras principales debían ser hándicaps o carreras de condiciones, y si las carreras de peso fijo debían sustituir a los hándicaps para los ganadores de hasta 7 carreras.    La conferencia fue un mero foro, un intercambio de ideas, y no se formularon recomendaciones: se dejó a los clubes de carreras de Sudáfrica la decisión de seguir o poner en práctica alguna de las ideas que se expusieron.    No hacía falta ser clarividente para predecir que no se tomaría ninguna medida, y que la base sobre la que se lleva a cabo la programación en los distintos centros sería tan poco imaginativa ahora como entonces.

Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad